viernes, 29 de julio de 2011

TEATRO-MUSEO DALÍ





Fotografías JCuenca
 

En el Teatro Museo Dalí de Figueres además de sus pinturas, encontramos, dibujos, instalaciones y grabados que Salvador Dalí fue haciendo en diferentes épocas, así como su colección privada que incluye entre otros, obra de El Greco, Fortuny, Bouguereau etc.

viernes, 15 de julio de 2011

MI CRÍTICA EN MASDEARTE

Por Jesús Cuenca

Antonio López tiene una exposición de su obra en el Museo Thyssen de Madrid, que abarca un amplio periodo de tiempo y estará hasta el 25 de septiembre de 2011. Las salas se alternan sin seguir un recorrido cronológico, con obras de diferentes periodos. La obra más antigua es de 1953, hasta llegar a las actuales, aún en proceso de creación. Su obra se caracteriza por la minuciosidad en el detalle y por la luz. Traslada lo observado al lienzo o papel con la mayor exactitud, cuidando que los valores lumínicos de un instante queden plasmados. Así en muchos de sus cuadros recientes, anota la fecha, la hora y los minutos, como si hubiera sido testigo de un acontecimiento. Parece que su finalidad sea mostrar la luz de un momento preciso; mostrada pero no pintada en un instante, puesto que sabemos que el tiempo es su aliado. Antonio López sería algo así como un notario con pinceles que da fe de la realidad en los lienzos. En la exposición la gente se acercaba a los cuadros con cara de asombro al observar el virtuisismo del maestro, reconociendo los paisajes urbanos, donde los edificios están con las ventanas, las cornisas, los pináculos y demás elementos arquitectónicos o con los andamios en construcción. La vista que ofrece el cuadro Madrid desde la torre de bomberos de Vallecas es impresionante por la claridad y el realismo. Es una obra que el pintor fue creando desde 1990 hasta 2006. Durante este tiempo acumuló pinceladas hasta conseguir esa luz especial. Madrid también tiene una luz especial.


Antonio López. Madrid desde la torre de bomberos de Vallecas (1990-2006)
Madrid desde la torre de bomberos de Vallecas

No solo me fijé en las pinceladas, las marcas o las texturas que forman parte del lenguaje pictórico, sino también a quién pertenecía la obra, -obra cedida por Caja Madrid-. Mira por donde los bancos tienen una enorme cartera de pisos, por unas u otras razones, sino que también tienen lo mejor del arte reciente, y por esas cosas del azar, la temática del cuadro va de pisos y edificios. Si el Prado quisiera una obra del maestro, tendría que negociar con un banco. Mi pregunta es, ¿viven los bancos por encima de sus posibilidades con tantas adquisiciones? Ya sé que no es eso por lo que hemos tenido que ayudarles como ha demostrado esa otra realidad tan reciente, no pictórica, pero eso es otro tema. Para centrarnos en la exposición he de decir que solo por ver esa obra ya vale la pena asistir. Pero hay muchas obras más. Membrillero es un óleo sobre tabla de 1961, con textura y realismo maravilloso, tema recurrente puesto que en la exposición encontraremos más cuadros y dibujos del mismo contenido, algunos inacabados. De hecho casi toda la obra de Antonio López está sin terminar, pero lejos de ser algo negativo, le dá una espontaneidad y frescura que yo disfruto más. Las formas de las hojas, de las ramas, junto con las marcas y las manchas de color van configurando esa realidad envuelta en luz y sombras que permite a la mirada ir descubriendo el proceso.


Los dibujos están perfectamente ejecutados, algunos son lavabos y retretes; temática a la que sólo el maestro puede sacarle partido y lo consigue con poco material; con poco dá muchísimo. Simplemente con lápiz y papel extrae luz de las cosas más humildes.


Las esculturas también forman parte de la labor creativa del artista. Todos o casi todos hemos visto a través de algún medio la pareja de Hombre y mujer, dos figuras perfectas en los cánones. En su desnudez no se distingue la clase social y en sus miradas perdidas hay un interrogante por su existencia, por la absolescencia programada del ser. No hace mucho leí una crítica de Vicente Verdú -a quién admiro por sus escritos- sobre esta exposición. Donde él ve frialdad y zombis, yo veo autenticidad y arte. Incluso cuando Antonio López hace esculturas está pintando. Sólo hay que fijarse en la textura de la piel que sin ser de L'Oreal, contienen pigmentos esparcidos con sabiduría.
En conclusión, magnífica exposición de uno de los grandes maestros de nuestro tiempo. Mediante el paisaje, los árboles y el cuerpo nos muestra con agudeza su visión de la realidad sin la belleza de los anuncios.

Jesús Cuenca. Artista Plástico. Barcelona
 

domingo, 10 de julio de 2011

ANTONIO LÓPEZ

Exposición de Antonio López en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid


Antonio López tiene una exposición de su obra en el Museo Thyssen de Madrid, que abarca un amplio periodo de tiempo y estará hasta el 25 de septiembre de 2011. Las salas se alternan sin seguir un recorrido cronológico, con obras de diferentes periodos. La obra más antigua es de 1953, hasta llegar a las actuales, aún en proceso de creación. Su obra se caracteriza por la minuciosidad en el detalle y por la luz. Traslada lo observado al lienzo o papel con la mayor exactitud, cuidando que los valores lumínicos de un instante queden plasmados. Así en muchos de sus cuadros recientes, anota la fecha, la hora y los minutos, como si hubiera sido testigo de un acontecimiento. Parece que su finalidad sea mostrar la luz de un momento preciso; mostrada pero no pintada en un instante, puesto que sabemos que el tiempo es su aliado. Antonio López sería algo así como un notario con pinceles que da fe de la realidad en los lienzos. En la exposición la gente se acercaba a los cuadros con cara de asombro al observar el virtuisismo del maestro, reconociendo los paisajes urbanos, donde los edificios están con las ventanas, las cornisas, los pináculos y demás elementos arquitectónicos o con los andamios en construcción. La vista que ofrece el cuadro Madrid desde la torre de bomberos de Vallecas es impresionante por la claridad y el realismo. Es una obra que el pintor fue creando desde 1990 hasta 2006. Durante este tiempo acumuló pinceladas hasta conseguir esa luz especial. Madrid también tiene una luz especial.
No solo me fijé en las pinceladas, las marcas o las texturas que forman parte del lenguaje pictórico, sino también a quién pertenecía la obra, -obra cedida por Caja Madrid- Mira por donde los bancos tienen una enorme cartera de pisos, por unas u otras razones, sino que también tienen lo mejor del arte reciente, y por esas cosas del azar, la temática del cuadro va de pisos y edificios. Si el Prado quisiera una obra del maestro, tendría que negociar con un banco. Mi pregunta es, ¿viven los bancos por encima de sus posibilidades con tantas adquisiciones? Ya sé que no es eso por lo que hemos tenido que ayudarles como ha demostrado esa otra realidad tan reciente, no pictórica, pero eso es otro tema. Para centrarnos en la exposición he de decir que solo por ver esa obra ya vale la pena asistir. Pero hay muchas obras más. Membrillero es un óleo sobre tabla de 1961, con textura y realismo maravilloso, tema recurrente puesto que en la exposición encontraremos más cuadros y dibujos del mismo contenido, algunos inacabados. De hecho casi toda la obra de Antonio López está sin terminar, pero lejos de ser algo negativo, le dá una espontaneidad y frescura que yo disfruto más. Las formas de las hojas, de las ramas, junto con las marcas y las manchas de color van configurando esa realidad envuelta en luz y sombras que permite a la mirada ir descubriendo el proceso.
Los dibujos están perfectamente ejecutados, algunos son lavabos y retretes; temática a la que sólo el maestro puede sacarle partido y lo consigue con poco material; con poco dá muchísimo. Simplemente con lápiz y papel extrae luz de las cosas más humildes.
Las esculturas también forman parte de la labor creativa del artista. Todos o casi todos hemos visto a través de algún medio la pareja de Hombre y mujer, dos figuras perfectas en los cánones. En su desnudez no se distingue la clase social y en sus miradas perdidas hay un interrogante por su existencia, por la absolescencia programada del ser. No hace mucho leí una crítica de Vicente Verdú -a quién admiro por sus escritos- sobre esta exposición. Donde él ve frialdad y zombis, yo veo autenticidad y arte. Incluso cuando Antonio López hace esculturas está pintando. Sólo hay que fijarse en la textura de la piel que sin ser de L'Oreal, contienen pigmentos esparcidos con sabiduría.
En conclusión, magnífica exposición de uno de los grandes maestros de nuestro tiempo. Mediante el paisaje, los árboles y el cuerpo nos muestra con agudeza su visió de la realidad sin la belleza de los anuncios.
Jesús Cuenca

Escultura de gran formato que representa a uno de sus nietos.
Fotografías JCuenca.

lunes, 27 de junio de 2011

VILLANDRY (Castillos del Loira)


VILLANDRY (Francia). La historia de este castillo a orillas del río Cher, afluente del Loira, comienza en 1536 cuando Jean le Breton, ministro de Finanzas de Francisco Iº lo construyó.  En 1754 pasó a propiedad del marqués de Castellane que hizo reformas para adecuarlo a las comodidades del siglo XVIII, y por último, el castillo pasó a manos del doctor de origen español Joaquín Carvallo que lo compró gracias a la fortuna de su esposa Ann Coleman. Se habían conocido trabajando en el laboratorio de Charles Richet, más tarde premio Nobel, ella como becaria y él como investigador.
Joaquín Carvallo era un amante del arte, sobre todo religioso y parte de su colección se conserva en las estancias del castillo. Su misticismo derivado de Santa Teresa, San Juan de la Cruz y San Ignacio de Loyola, le hacía ver la naturaleza como el medio para que el espíritu humano llegara a la esencia de las cosas, de ahí su plena dedicación a restaurar el castillo y  devolver el esplendor a los jardines, abandonó la medicina y con la ayuda de dos paisajistas andaluces consiguió lo que se había propuesto. Los jardines de Villandry están divididos en cuatro áreas temáticas,  el jardín ornamental (dedicado al amor tierno, el amor apasionado, el amor infiel y el amor trágico), el jardín del agua, el jardín de las hierbas aromáticas y medicinales y el huerto. Hoy lucen magníficos y son visitados por numeroso público.
Las fotos que muestro son de este lugar, conseguidas al mismo tiempo que transcurrían  los paseos agradables, entre la geometría y el color de los jardines. Comentario y fotografías JCuenca.


El castillo de Villandry
Vistas de agua y reflejos....

desde el lago con cisnes. El jardín del agua.

El huerto
fuentes y sonido del agua

Ornamentos del castillo
El jardín ornamental
El huerto en parcelas geométricas

El jardín ornamental, corazones, volutas.....






lunes, 20 de junio de 2011

lunes, 13 de junio de 2011

CASTILLOS DEL LOIRA. CHENONCEAU

  El Valle del Loira tiene una serie de castillos muy conocidos de los cuales Chenonceau es uno de los más visitados. Construido en 1513 en el cauce del Cher sobre un antiguo molino, tiene una arquitectura muy atractiva, resultado de aportaciones posteriores de estilo renacentista. Tiene colecciones de arte de gran calidad distribuidas por las habitaciones, así podemos ver cuadros de Tintoretto, Rubens, Varonese y Murillo entre otros, que se pueden contemplar entre tapices, muebles y chimeneas renacentistas. Es conocido también como el "castillo de las Damas" porque gracias a ellas se fue embelleciendo. Algunos de los jardines llevan su nombre, como el Jardín de Catalina de Médicis o el deDiana de Poitiers. Un paseo por los jardines nos permite hacernos idea de las extraordinarias dimensiones y de la perfecta geometria así como de la gran variedad de plantas. Las fotografías que muestro son la aportación visual de este lugar tan bello.



Detalle de rincón con glicinas

Un bosque para caminar y ver la vida en verde.

Este espacio pertenece a la granja, que da paso al vergel

El vergel. Un equipo de jardineros cultiva una gran variedad de flores, tulipanes, narcisos, jacintos, agapantos....

La vida de todos los colores
Fotografía Cèlia CC.

Se construyó sobre la fortaleza y un molino de la familia Marques
Fotografía Cèlia CC.

La Torre de los Marques, remodelada a estilo renacentista.

Puerta de la época de Francisco I



Vista del río desde la galería


El jardín de Diana de Poitiers visto desde el interior del castillo

Vista de Chenonceau desde el jardín de  Diana de Poitiers

Para ampliar conocimientos sobre ChenonceauComentarios y fotografías JCuenca y Cèlia CC.

Entrada destacada

PINTANDO EN EL TALLER

El vídeo va sobre el proceso de pintar una obra de gran formato. Si tuviera que decir donde está mi inspiración mencionaría, los árboles, l...