Artista Plástico.
Practico una figuración que alude al entorno y nos recuerde paisajes, personajes y atmósferas. No una realidad mimética en la forma sino una realidad sentida emocionalmente.
En el reverso de otro cuadro he pintado éste. De esta manera un único soporte contiene dos pinturas, distantes en el tiempo pero coincidentes. De esta manera el reverso de un cuadro ya no es un espacio invisible, condenado siempre a estar de cara a la pared sino que deviene en un objeto en que cambiará la forma de exhibirse.
Exploro la luminosidad del verano, la expresión del gesto, la geometría, la interacción del color, el paisaje, las casas, el interior y el exterior, la libertad, los límites.
Continúo en este año 2022 en la misma dirección, una abstracción con pinceladas expresivas e incorporando algún elemento geométrico. Un maremoto de pinceladas distribuyen los colores buscando la expresión, la luz, la transparencia, la interacción, los límites, el protagonismo del soporte, el cuestionamiento de cómo representamos a nivel formal lo que vemos, y el paso del tiempo. Una oda al color y la energía donde en definitiva todo es paisaje.
La esencia de lo que miro la sintetizo en una imagen abstracta de nuevas formas, colores y texturas. La pintura viene a ser la traducción de una emoción, de un momento, de un movimiento, de un pensamiento, de una luz, de un tiempo.
Opto por una representación que ponga de relieve la acción misma de pintar, donde la pintura a nivel formal está ejecutada de manera expresionista, dejando que la marca del pincel o la brocha sea bien visible. Se podría decir, usando un símil futbolístico, que está realizada al primer toque: la improvisación y el azar son el motor.
A nivel de contenido, propongo armonizar elementos antitéticos, como lo frío en relación a lo cálido, lo geométrico en relación a lo gestual, la calma en relación al movimiento, lo frágil en relación a lo sólido, el orden en relación al caos.
El propósito es dar protagonismo al color y a la pintura como materia, creando atmósferas abstractas para que los cuadros transmitan aquello que experimentamos en la naturaleza, como la armonía, la paz, la tranquilidad, la energía, la felicidad. La pintura no solo es oficio, es un ejercicio de libertad y por lo tanto un modo de ampliar percepciones y conceptos y un desafío para activar la imaginación, para cuestionar lo que vemos, cómo lo vemos y cómo lo representamos.
Algunos de mis referentes son : Zóbel, Canogar, Tàpies, Ràfols-Casamada, Millares, Saura, Hernández Pijuan, así cómo Twombly y Kirkeby
Les invito a ver en este video, una colección de pinturas de formatos y soportes diferentes, realizadas en distintas fechas. Son cuadros que exploran el paisaje, y establecen al mismo tiempo, un diálogo, con los paisajes intuitivos del mundo interior. Pretendo que lo imaginario establezca afinidades con los elementos de la naturaleza, comparta volúmenes o delimite espacios, pero huyendo de la mimesis en cuanto al detalle o color real. Llegado a este punto me gustaría aludir a Aristóteles cuando decía "La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia". Esa "esencia secreta" en mis pinturas, son otros paisajes, con otras perspectivas, con otras luces, que configuran otra realidad y donde el color y la materia nos sirve en un juego de combinaciones, para hacer vibrar algún punto de nuestra emoción.
Mis referentes, Per Kirkeby, Cy Twombly, Antoni Tàpies, Maurice De Vlaminck...