Artista Plástico.
Practico una figuración que alude al entorno y nos recuerde paisajes, personajes y atmósferas. No una realidad mimética en la forma sino una realidad sentida emocionalmente.
Últimos trabajos sobre madera con acrílicos, lápiz, cera, rotulador, yeso...Experimento con el color la opacidad, la transparencia, la integración. Estoy inmerso en el color, en sus vibraciones, o lo que es lo mismo habito el color. Utilizo la madera como otras veces como soporte y dejo que ésta respire y se visibilice entre los colores.
El contenido tiene que ver con la improvisación, el azar, la intuición, el caos, el orden, la libertad, los límites, la percepción y con una abstracción que nos recuerde el paisaje, la naturaleza.
Pretendo con esto reivindicar la improvisación, la subjetividad y la pintura como materia. Los cuadros que surgen son atmósferas de color, textura y gestos, que nos remiten a la naturaleza como paradigma del movimiento y la energía vital.
La pintura no solo es oficio, es un ejercicio de libertad y por lo tanto un modo de ampliar percepciones y conceptos y un desafío para activar la imaginación, para cuestionar lo que vemos, cómo lo vemos y cómo lo representamos.
SIEMPRE QUEDARÁN GLACIALES. Acrílico sobre madera. 100 x 81 cm. Año 2023 JCuenca
EL BOSQUE CON CASA GIRADA. Acrílico, ceras, lápiz, rotulador sobre madera. 81 x 100 cm. Año 2023. JCuenca
ARCOS AMARILLOS. Acrílico sobre madera. 70 x 70 cm. Año 2023. JCuenca
LA FUERZA DEL VIENTO. Acrílico, ceras, rotulador sobre madera. 33 x 41 cm. Año 2023. JCuenca
PAISAJE DECONSTRUIDO Acrílico, lápiz, yeso sobre madera. 33 x 41 cm. Año 2023. JCuenca
Pintar la atmósfera, pintar el viento y la luz. Desde los impresionistas, la pintura ha tratado de fijar el movimiento, pero no tal y como se produce, sino de la forma en la que lo capta nuestro ojo. Y de la forma en la que lo siente nuestro corazón. Porque Jesús Cuenca no solo es un cazador de atmósferas, sino que también indaga el efecto que crean las mismas en nuestras emociones. Esta confluencia de intereses artísticos da como resultado una obra vibrante y risueña, sugestiva desde un punto de vista técnico y palpitante desde una óptica emocional.
Atmósfera rosada, Jesús Cuenca.
“Entre lo real y lo abstracto hay una línea para lo imaginario, y esa es la línea por donde discurren mis pinturas”. A Jesús le gusta repetir esta sentencia como definidora de su obra. Es en ese punto intermedio entre lo que creemos real y lo que se aleja de lo figurativo donde encontramos sus mejores obras, esos paisajes (casi) abstractos en los que todavía resisten algunos anclajes figurativos.
Dialogantes, Jesús Cuenca.
En su serie Paisaje Primordial todavía vemos árboles y caminos, pero es el color desligado de la mímesis de lo real lo que busca conmover al espectador. En Primordial 1, los azules tiñen de melancolía el lienzo que se anima con toques verdes y rojos y apuntes caligráficos que recuerdan a Cy Twombly, uno de sus grandes referentes. En Tierra 3 todo el cuadro es sinónimo de vida, la vibración cromática que consiguen el verde y el azul nos remite a ese paisaje primordial, “cuando la naturaleza era el centro de todo”.
Amanecer 1, Jesús Cuenca
En la colección Enlaces, por su parte, Jesús Cuenca organiza un paisaje intuitivo pero reconocible. El uso de la madera como soporte permite al pintor otra forma de experimentar alcanzando grandes cotas de expresividad. Para Jesús, la madera “transmite la esencia de la naturaleza”, punto focal de toda su obra.
L de Londres, Jesús Cuenca
Y es que el material con el que juega un pintor, a menudo, es demasiado limitado, pero fundamental para lograr sus objetivos artísticos. Jesús Cuenca es de esos pintores que disfruta con lo sencillo, con el pincel, la espátula, la mano y una superficie. No por acumular materiales y técnicas, un cuadro es más satisfactorio ni vanguardista.
Libro con luz, Jesús Cuenca
Sobre su adorada madera también encontramos algunas de sus últimas aportaciones: es el caso de la serie Siroco/Xaloc. Decíamos que la atmósfera es fundamental en la interpretación de los cuadros de Jesús Cuenca: si observamos una obra como Siroco/Xaloc 3 podemos sentir ese viento que sopla y arrastra el polvillo rojo que llega del sur.
Copos 3, Jesús Cuenca
También sobre tabla, debemos citar otra serie sugerente en la que el minimalismo y el pequeño formato dan como resultado obras tan atractivas como Copos 3, en la que buena parte de la tabla queda desnuda de materia reforzando ese toque discreto casi oriental. Pero en Copos 5, Cuenca retoma su colorismo mediterráneo con un encuadre formado por caligrafías, como una ventana simbólica a la que el espectador se asoma para disfrutar de un paisaje cimbreante.
Horizonte 2, Jesús Cuenca
Ese minimalismo incipiente en algunas de las obras de la serie Copos, domina la génesis de Horizontes. Jesús Cuenca deja a un lado la abstracción y decide acercarse a la naturaleza desde una óptica expresiva y simbólica.El árbol es el motivo, el pretexto, pero el pintor, en este caso, muestra más interés por las grandes capas de color, por las transparencias que generan y por la impresión que pueda generar en el espectador el uso del color.
Esta escasez de materia de Horizontes contrasta con otras obras como Árbol amarillo y árbol verde. Otra vez el árbol —“una de las más bellas creaciones de la naturaleza, en perpetuo cambio de color o de dimensiones”— en esta ocasión más cargados de materia, más rugosos, despertando otra clase de sensaciones táctiles.
El templo multicolor 2, Jesús Cuenca.
Y aunque el paisaje —más o menos abstracto, más o menos imaginario— es, como hemos visto, el motivo principal en la obra de Jesús Cuenca, no debemos pasar por alto la oportunidad de referirnos a dos de sus últimos cuadros: Dialogantes o Miradas. Sobre todo en el caso del primero, el uso expresionista y no mimético del color nos recuerda al fauvismo de Maurice de Vlaminck. Mirar para aprender, y dialogar para confluir, para construir juntos, son los elementos significativos de estas obras. Y es que Jesús Cuenca, a pesar de su larga y sustanciosa trayectoria como pintor, no quiere dejar de aprender (y construir) desde su taller.
Vuelvo a actualizar el blog, con una serie de pinturas de pequeño formato sobre madera, dos de ellas del año pasado, las otra cuatro de éste. El elemento común son esas manchas de color circulares, que denomino COPOS. Mi inspiración está en la naturaleza, de la cual extraigo formas y colores para representarla de un modo simbólico. Entre lo real y lo abstracto hay una línea para lo imaginario, como tengo escrito en este blog, y es la línea por donde discurren mis pinturas.
El lugar donde pinto es el antiguo taller de carpintería de mi padre. Ahora es un espacio donde me gusta colgar los cuadros en la pared y cambiarlos. Permito que se establezca un diálogo entre pinturas que han sido creadas con algún año de diferencia. A veces se establecen afinidades temáticas, otras semejanzas en la paleta de color y otras discrepancias estilísticas. Necesito tenerlos a la vista porque estimulan mi creación. Cuando pinto procuro que me sorprenda el discurrir de la pintura, preparo colores, los distribuyo con pinceles, brochas, espátulas o con las manos. A veces todo eso queda bajo otras capas, pero dejo que se manifiesten en huecos sin pintar, o a través de las capas transparentes que tienen encima. Me gusta el trazo del gesto. Bacon decía que lo que más le interesaba de la pintura era saber cuanto podía expresar en un sólo brochazo. El resultado son esos paisajes que he buscado, con afinidades con lo real.
COPOS 1. Acrílico madera. 40x40x0,4 cm. Año 2017. JCuenca.
COPOS 2. Acrílico madera. 40x40x0,4 cm. Año 2017. JCuenca.
COPOS 3. Acrílico madera. 40x40x0,4 cm. Año 2018. JCuenca.
COPOS 4. Acrílico madera. 40x40x0,4 cm. Año 2018. JCuenca.
COPOS 5. Acrílico madera. 40x40x0,4 cm. Año 2018. JCuenca.
COPOS 6. Acrílico madera. 40x40x0,4 cm. Año 2018. JCuenca.
Reúno aquí la serie PAISAJES INTUITIVOS formada por 6 cuadros, que he ido publicando de forma individual en el blog. Pasan por dar un papel relevante a la intuición, al mismo tiempo los paisajes intuitivos del mundo interior, dialogan con las formas de los elementos de la naturaleza, estableciendo afinidades, compartiendo volúmenes o delimitando espacios, pero huyendo de la mimesis en cuanto al detalle o color real. A la vez es una forma de experimentar con el azar.
Llegado a este punto me gustaría aludir a Aristóteles cuando decía "La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia". Esa "esencia secreta" en mis pinturas, son otros paisajes, con otras perspectivas, con otras luces, que configuran otra realidad y donde el color y la materia nos sirve en un juego de combinaciones, para hacer vibrar algún punto de nuestra emoción. JCuenca.
En el barrio del Clot, distrito de Sant Martí, en la calle Escoles, esquina con Escultors Claperós se encuentran unos murales de arte urbano pintados en diciembre de 2013, dentro del proyecto OpenWalls Showcase. Fotografié estos murales que se deben a Btoy y Uriginal y Sam3 que muestro a continuación.
Mural de Btoy y Uriginal que dedicaron a Carmen Amaya.
Btoy se inspiró en una foto de Colita que le hizo mientras rodaba la película Los Tarantos en 1962 y...